lunes, julio 15, 2013

Poesia sobre el pintor Sorolla


Después de alguna visitas a museos de Sorolla, he escrito este poema que habla de como el rosal amarillo que tenía el pintor en el pórtico  se queda pálido poco después de su muerte, a pesar de los cuidados de la familia por mantener viva una de las últimas obras del valenciano. 


Diminutas trenzas recuerda tu huida,
como pisadas que anuncian el invierno...

 Agoniza el rosal amarillo del pórtico de Sorolla
porque no recuerda tu sonrisa,
 se centra, seguramente,
 en tus inseguridades vistiéndose,
 en el aroma suave de la carencia de desayunos,
 pone un énfasis atroz,
o eso me sugieren sus marrones,
 en el fotograma de tu traición, en la luz apagada del garaje.

 Pájaros que ya no volverán a posarse
 en su color pálido de flores,
y tu seguramente llores
 sin que la fotografía recoja tu belleza.

 Ya no estará su amor a tu servicio,
lienzos marchitos que añoran el calor
 y la luz de tu hermosura,
bajo el pincel de Sorolla.