sábado, agosto 18, 2012

Poema sobre la soledad y Nueva York



Estamos Solos en Nueva York


Fuga de belleza,
billete a Nueva York,
vuelo rasante
para los dos.

Se ven como puntos
los sueños materiales de los otros.
Nada importa.
El vértigo no es por la altura,
es por tu tristeza segura
en nuestros desayunos.

¡Pero cuando la noche
ilumine Manhattan,
estaremos tu y yo,
indestructibles,
eternos como solo puede ser lo efímero!

Así que prepara tu vestido de los viernes
y mantente optimista bajo las luces.
Para, justo entonces,
callejear lo desconocido
con tu poesía de carteles de cine.

Amor lento,
billete a Nueva York,
vuelo rasante
para los dos.

miércoles, agosto 15, 2012

Relato Breve: Tres Sílabas

Tres sílabas


 Tenia esas tres sílabas en la cabeza. Su nombre no me dejaba dormir. Esa obsesión por su rostro, por esos detalles suyos que podía inventar, sus ganas de combate desde la lejanía...

 Como un mantra repetido... su nombre, otra vez más, sonoro. Su nombre incorporándose por un carril lento a la obsesión, allí donde su rostro se proyecta por todas partes, donde tiene sentido arrinconarla con el único objetivo de morderla para hacerla sangrar, seguramente, y aprovechar la carencia de límites que ofrecen las ilusiones.

 Mis noches eran insomnio, solitarias, supongo, pero repitiendo su nombre lejos de la relajación, recorriendo cada rincón de su rostro con mis propios planos, uno se acompaña y duerme. Lejos de la realidad y el presente, esos monstruos que te ponen la ropa.

domingo, agosto 12, 2012

Sálvame



Tu, mientras tanto, manos
que son el compás del beso,
música para los fallos,
mares para conciliar el sueño.

jueves, julio 12, 2012

Poema: La ciudad a la Espera





Estas desnuda y callada
mientras me cuentas
lo que hay que hacer para llorar.

La ciudad a la espera
y el tráfico de emociones
espera a que sonrías,
a que abras la ventana
para provocar.

Los semáforos serpentean,
nos distraen,
juegan a las prisas
y creen que ordenan los vehículos
pero nada importa
porque tu estas dispuesta
a desvestirte,
a imponer el criterio demoledor
de tu belleza.

martes, julio 10, 2012

Poema: Perder la memoria






Volvería a llevar el 10 en la espalda
para volverte a morder
como si todavía temblase.

Otra vez desprotegido,
en la niebla cualquier disparo
tiene versos que me pueden alcanzar...
quizás te vayas a enamorar
mientras Portugal duerme la pelota.

Desmemoriado,
tatuajes que debo mirar:
el camino marcado a tu sonrisa
para volverte a besar.

lunes, julio 02, 2012

Poema: Los superheroes también se equivocan




Los superheroes también se equivocan
duermen a la intemperie,
aguantan las lágrimas en los autobuses,
quieren acostarse con las camareras,
les cuesta concentrarse,
hacen daño a la gente,
olvidan sus principios
odian verte llorar.

Salvan tu vida, a veces, ¡muy cierto!
pero van a fallar...

los superheroes también se equivocan.

sábado, junio 30, 2012

Relato breve: Un Plan








No subestimes mi poder para robarte una sonrisa. Aunque la lluvia se empeñe en perseguirnos y las cristaleras, pequeñas cárceles para tiempos difíciles, nos cierren la puerta de la habitación, trazaremos un plan para seguir bailando.

Voy a intentar explicartelo: tengo unas zapatillas de deporte colgando de la puerta. Son de color rojo. Me recuerdan que en cualquier momento puedo perderte y tendré que salir, ahí, bajo la tormenta, para volverte a encontrar.

Empiezo a aceptar el hecho de que todo es efímero, menos la batalla, y lo único que puedo hacer, mientras dura la lluvia descontrolada de flechas, es seguir corriendo hasta encontrar el sendero, ese refugio que no existe desde donde puedo reaccionar espontáneamente, tal como había planeado, para robarte la sonrisa.

lunes, junio 11, 2012

Relato Corto: Tránsito



Siempre me ha gustado viajar en tren, disfrutar de esa pausa que nos lleva a cualquier lado, viendo en el paisaje tonalidades que me recuerdan a ti, postales de sitios donde nunca estuvimos, estaciones donde no nos llegamos a encontrar.

 Aquel viaje era especial porque al fin iba a verte. Reconocer los últimos trozos de vías me hizo dudar: mi destino, esa ropa interior tuya abrazándose al suelo, tus manías post ducha, tu estantería de inseguridades, la lluvia que regaba nuestro patio por cualquier derrota, estaba a punto de aparecer, de hacerse realidad.

 Fue entonces cuando salté, allí, en la penúltima estación, tan cerca de tu boca. Ese salto me permitió seguir viajando para no conocerte y conservar, gracias al movimiento dentro de los vagones, la subjetividad de tu hermosura.

Relato breve presentado sin éxito al Concurso de Relatos de Renfe:
http://www.renfe.com/viajeros/cercanias/madrid/relatos_ganadores_2012.html

sábado, junio 09, 2012

Relato Breve: Azotea




Azotea


Antes, tenía sentido esperar tu mensaje, esa señal para pedir tu rescate. Ahora que entiendo que no existes, que no eres más que la proyección de una peli en la azotea de mi pasado, un paraiso perdido más... empiezo a dudarlo.


Resulta que no estoy tan mal asaltando erasmus con poemas que no entienden, bebiendo solo, olvidando los retrovisores. Siempre se me dieron bien las obras de teatro y ahora solo tengo que actuar mientras ella duerme, escribir un poema que hable de otra mientras vuelvo a casa, acariciar la Gran Vía, ir a la zona secreta de los bares, asaltar los sueños, respirar las islas, aparcar lejos de tu calle, intentar salvar a una mujer para salvarme, cualquier cosa menos volver a ser feliz mientras haces el desayuno.

jueves, junio 07, 2012

Poema infantil: corola


COROLA

 Quería tomar el sol la corola
 pero también bailar bajo la lluvia
 ¡estaba hecha un lío, que loca!

 Le pregunté por su estación favorita y contestó:
 otoño, invierno, primavera y verano, 
pero sobre todo los besos,
 los sueños acunando placas solares 
y miles de pingüinos saltando a la comba,
 calándose los huesos para que yo pueda bailar.


Es un poema infantil presentado para un concurso genial de la página Literatura Vertical. No hubo suerte, hubiese sido genial ver a Corola en un cartel disfrutando de una iniciativa tan creativa.

martes, junio 05, 2012

Relato hiperbreve: Pupitres


Pupitres






¿Recuerdas cuando apilábamos los pupitres

como sueños pintados de verde

mientras  la levedad del mundo

se notaba en cada rincón menos en tu belleza?



Eramos demasiado pequeños como para que el amor supiera de borrones y nos dedicábamos a molestar a la profesora pasando las horas como desfiles de sirenas, celebrando ruidosos que  todo era sencillo.

Dicen que la memoria archiva pequeños fogonazos, como si tuviésemos una colección de fotografías Polaroid que puede transportarnos al pasado. Yo aún recuerdo aquellas mesas verde claro llenas de marcas, un historial de las caricias de los niños que van pasando, de generación en generación, almacenando recuerdos e historias fugaces.

Allí era donde nos sentábamos juntos por un error aleatorio, seguramente trazado para que tu y yo estemos ahora mismo donde estamos. Tu te aburrías en las clases, quizás porque desde pequeña ya estabas pensando en nubes, aviones y sueños, esas pequeñas cosas que adornan las alturas.

Yo te entretenía gambeteando hasta que forzaba tu risa, que llegaba violenta y ruidosa como los mejores poemas. Nada te hacia parar hasta que la profesora te llamaba la atención. Entonces tu lienzo pálido tomaba color y en cuanto los focos cesaban me dabas un codazo como para decir: ¡para ya! Yo volvía pronto a forzarte la risa, quizás porque ya desde pequeño estaba pensando en nubes, aviones y sueños, esas pequeñas cosas que adornan las alturas.

Después de hacernos mayores nos volvimos a ver. Tu estabas subjetivamente hermosa, como una bailarina que perfecciona su técnica con el tiempo. Seguían intactos los sueños jugueteando por tu rostro pero ahora también bailaba tu cuerpo.

Ni hablamos de nuestra historia de amor jamás contada. Quizás porque no fue tal, porque comentarlo le quitaría la magia o por mi miedo atroz a que hubieses desechado la foto de nuestros pupitres siameses.

En un instante de nuestro paseo pensé en comentar contigo la paradoja: que ahora que siento la transcendencia de todo puedo ver la única levedad del mundo en tu belleza.


Este relato, participó sin éxito en el concurso literario de la revista Vivir Elda.