Vuelos retrasados por el Ebro
Entre los toldos estériles de la primavera
tu amor será un estímulo más,
una herida puntual
entre lo efímero.
Y es que tan pronto como te desvistes
tu ropa trepa a tu cuerpo para recolocarse.
Por eso me gustan los ríos
y su cordura para retrasar
los relojes de arena
que marcan la salida de nuestros aviones.

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