jueves, diciembre 16, 2010

Ventanas

Cuando tu falda despegaba y el verano desafiaba los diciembres estábamos cerca de los acantilados, como ahora. Pero el futuro era un guión para la televisión y las batallas disparaban al suelo para hacer bailar a la melancolía.

domingo, octubre 17, 2010

Poema: Sonata Triste de New Orleans


Sonata Triste de New Orleans

La noche ilumina nuestros sueños
y mientras abrazamos los vinilos
nos damos cuenta de que las ciudades más hermosas
son mapas de mujeres, la desnudez de nuestras debilidades.

Mi voz toca las olas de tus piernas
mas a veces la constelación de tu silencio
me recuerda que la cama es solo una trinchera más
Una tregua cronometrada.

Por eso estoy rezando por ti,
para que en los anocheceres de linternas rotas
siga siendo tu sonrisa como un faro.
Acordes para los dioses.

Al amanecer, el camión de la basura
Va mucho más lento que el desaliento,
pero siempre habrá razones para no saltar
mientras tu voz sea música en directo.

sábado, octubre 16, 2010

Microrelato Gafas de sol para rayos melancólicos



Gafas de sol para rayos melancólicos


Algunos lloran sin llorar al ver tus gafas oscuras, seguramente en un acto reflejo causado por el miedo que produce la posibilidad de perder la vista.

En cierta manera los entiendo sobre todo cuando pienso en ese retrato dinámico de tu desnudez que ahora mismo tengo en la retina. Pero, cuando golpeas mi rostro antes del orgasmo con una rabia contenida casi humana y enciendes tu sonrisa al ver mis suvenires del pasado hacerme estremecer como un niño que teme el desamor, mi idea cambia.

Entonces pienso que somos nosotros y no tú los que estamos ciegos.

jueves, septiembre 23, 2010

Poesia: Melancolia en el piano del verano


Melancolía en el piano del verano

En el clima cálido de la cordura
hace falta tu frescura inofensiva,
tu recuerdo azul entre los pentagramas,
los sueños que no son pesadillas contigo.

Estos versos vienen porque entendí que en la mesura
es más difícil sobrevivir a los destierros sureños
mientras la lluvia es solo un recuerdo lejano,
el suvenir perdido de la victoria.

Y ahora estarás escuálida buscando sudores,
comprando vinilos raros,
buceando por historias que no sucederán,
probando drogas nuevas.

Como una lolita enamorada de su propio camino
serás un ritmo extraño
para acompañar la melancolía en el piano del verano.

martes, agosto 24, 2010

Poema Mujeres Que Lloran


Mujeres que lloran

Ya sabes, el mundo ventana al mundo
y en la calle el disimulo cabalga con prisa
mientras algunas mujeres lloran.

Pisar charcos azules en ciudades lejanas
cuando el rojo, color a corazón,
está prohibido, tiene olor a tristeza.

Quizás nos quede el azúcar del alivio
de esas mujeres que resisten el llorar
lloviendo sobre sus mejillas.

Ellas, río de alma,
saben pelear.

viernes, junio 04, 2010

Ganador del Concurso de Poesía alacalle


Hola a todos:

Con el Poema Ríos Mares y Mudanzas he ganado el concurso de poesía de alacalle.com. El concurso consistía en escribir una poesía con el tema "Mudanzas":

Ríos, mares y Mudanzas


El cartón aúlla
mientras las cajas se apilan junto a la puerta
en un intento estéril de permanecer eternas,
como si no se precipitase el principio del fin.

Para no olvidarte,
están empaquetados con cuidado tus roces,
tus manías post ducha,
tu sinceridad dibujando mentiras
para embellecer el paisaje,
tus traiciones dulces.
Todos esos recuerdos.

Recuerdo, también, cada milímetro
de la cinta aislante que usé
para salvaguardar las ranuras de tus recuerdos,
para evitar recordar tus sudores bélicos
entrando por las vidrieras.
Las cajas no son más que souvenirs de la derrota.

Qué trémula mi voz al saber
que las piernas de tus ríos se quedan aquí,
intransportables como la esencia del aroma,
impasibles en su empeño de permanecer oníricas,
inalcanzables como los sueños de los miedosos.
Sólo porque yo...
preferí los mares.

Lo que más me duele
es que la luz de tus verdes,
me imagino,
permanecerá en este barrio
que no es otra cosa que la ciudad de la hermosura.

Con los últimos versos confirmas
que seguirás igual de cruel,
inmóvil ahí donde te quedaste,
pintando belleza en lugares a los que no volveré
ahora que el desamor confirma esta trágica mudanza.



Aquí podeis leer el poema en la web a la que corresponde.

Gracias, como siempre, por leer.

jueves, mayo 06, 2010

Poema: Vidrieras


Vidrieras

Cuando llueve,
golpea la vida sobre las vidrieras
y la calle huye despavorida.
En ese instante,
la ausencia de transeúntes
avisa de la llegada de la primavera.

Aquellos cristales,
vistas desde la trinchera,
son un calendario con olor a decoración itinerante,
un proyector de cine
enamorado de cascadas vitales,
obsesionado con los primeros escotes,
una conexión instantánea con las mareas mundanas.

Cuando las nubes se detienen
las gotas se quedan,
unos minutos más,
en los ventanales
como en una metáfora de lo efímero.

Es ese agua una de las partes
que más añoro de tu cuerpo.

Participó, sin éxito, en el concurso de Poesía de Alacalle, cuyo tema era La Llave de la Lluvia.
El Poema habla de las Vidrieras de mi antigua casa de Granada, que daba a la Gran Vía.

viernes, abril 16, 2010

Poema: Vuelos retrasados por el Ebro


Vuelos retrasados por el Ebro

Entre los toldos estériles de la primavera
tu amor será un estímulo más,
una herida puntual
entre lo efímero.

Y es que tan pronto como te desvistes
tu ropa trepa a tu cuerpo para recolocarse.

Por eso me gustan los ríos
y su cordura para retrasar
los relojes de arena
que marcan la salida de nuestros aviones.

lunes, marzo 01, 2010

Noche infinita para no regresar


Hierven como canciones de los ochenta
los besos que no dimos.

Estarán apilados junto a las excusas,
como textos para corregir,
esperando su turno en la trinchera
con la mente puesta en la huida.

Era salvaje su belleza onírica
noche infinita para no regresar,
pero nos tocó ver el olor de los aeropuertos
desde la carretera.

domingo, febrero 14, 2010

Fírmame el vinilo



Con la lluvia de la mañana amanecieron mojados los sueños. Él buscaba algo de beber para la resaca, mientras tú mirabas la hora con ojos llenos de suspiros.

El gran artista. Amante alejado de sus grandes canciones, se había divertido.

Cuanto el suelo del centro madrileño empezó a quejarse, él no sabía cómo decirte que te fueras. No captaste la indirecta por si el relato se convertía en novela corta, en un intento fútil de hacer perdurar lo que nunca existió.

Mientras te vestías, desnuda todavía, él pensaba en acordes, oportunidades perdidas y en esa voz dulce que cantaba detrás de la puerta.

Tú no sabes cantar, tienes suficiente con recorrer el campus, empezar a reir, discutir con tu padre, entregar los trabajos y seguir despierta cuando el fulgor empieza a verse lejano.
Te pusiste los vaqueros de un salto, y le dijiste:

-Fírmame el vinilo.

¿Una metáfora más?

domingo, febrero 07, 2010

Aviones tocando nuestra canción


Mi retrovisor roto es un poema que te escribí tratando de olvidarte. Cuando volviste, con tu guitarra negra y esas camisetas que te quedan tan bien cuando te desnudas, la casa volvió a oler a tus desayunos.

Así que ahora, en cuanto escuches los primeros acordes de esos aviones tocando nuestra canción, ponte cómoda para el baile, róbales la tristeza a los zapatos, la necesitaremos más tarde, cuando ya no queden fuerzas para celebrar las estaciones.

Porque todos los errores que cometí no han roto nuestra banda, volviste a andar despacio para reírte con mis idioteces. Fue tu manera de salvarme: sabes que en este mundo con el corazón vendido siempre necesitaré tus amaneceres para que mis pies rocen el suelo.

Tal vez tú soportes mi máquina de escribir, el color de las sabanas de nuestra cama sin hacer, el desordenado impulso de mis historias, los vinilos de canciones tristes. Quizás por ser la única que me conoce tus rincones oscuros dan luz a mis musas.

Son sólo teorías.

El hecho es que todavía recuerdo tu niñez volando por la ventana. Olía a mar. Había sal en tu niñez y cierta rebeldía, como olas dulces en tormenta acariciando las tablas de los soñadores.

Como siempre, estaré esperando a que vuelvas ahora que estas aquí, en un intento de romper el reloj y desafiar a la ciencia, probando formulas mágicas contra la desdicha, retando cada acepción del amor. Pensando en otras vidas con tal de volver a verte a través de la niebla.

Relato que participó, de nuevo sin éxito, en el Concurso Historias de Amor Jamás contadas

Aquí podeis leer el del año pasado