lunes, julio 20, 2009
El día que enamoramos a los aviones II
El suelo estaba lleno de muñecos de playmobil, y las horas pasaban en una azotea donde no podía molestarnos nadie, ni nosotros mismos podíamos ponernos trampas. Pero entonces, cometí un error y tu boca se puso demasiado a tiro, el sexo aterrizó tu falda y los aviones despegaron.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada