jueves, diciembre 11, 2008

Pequeña perversión


El adolescente miraba en el espejo sus granos rebeldes. Cuando sonreía veía unos dientes tímidos post ortodoncia que casi no reconocía, como si no fuesen suyos. Era un tipo feliz lleno de apuntes de filosofía y sueños inalcanzables, que prefería la cálida ciencia ficción a la realidad. No obstante, no dejaba de ser un chico normal.

El único problema era una pequeña obsesión, perversión para nosotros, que tenía. Dicho pensamiento venía con falda larga cada noche, traía una sonrisa no forzada y algo de humedad a sus sabanas de cuadro. Aquello hubiese quedado como un secreto altamente confesable, ya que las leyes morales de los sueños son mucho menos estrictas, si no hubiese ocurrido de verdad:

Deslizó la mano todo lo rápido que pudo para tocar sigilosamente aquel pecho tan grande, perseguido científicamente con la mirada todo el curso escolar. Después se preparó para el golpe. No hubo, ¡ella sonrió!

De haberlo sabido, pensó, no lo hubiese soñado tantas veces.

3 comentarios:

Fuimoseternos dijo...

Sueños que se convierten en realidad... Mmmmmmmmmm

Yo tengo uno...

Besitos

[H/C]--(S) dijo...

A mi me encanta la verdad... me recuerda a mi mismo ahah...



(S)

[H/C]--(S) dijo...

De haberlo sabido, pensó, no lo hubiese soñado tantas veces.



Y que lo digas! xDD

Eres un maestro^^

[H&C]