domingo, noviembre 23, 2008

New Amsterdam


El detective Amsterdam tiene algo que admiro y que siempre me ha causado fascinación: la inmortalidad. No hablo de nada retórico ni lo empleo como lo hacen otros para describir a alguien que trasciende con sus hechos, simplemente él no muere, no hasta que encuentre a su alma gemela (cosa que no le ha pasado desde hace muchísimo tiempo).

Lo que me hace incluirlo en la sección de héroes para depresiones no es que pueda hacer cosas mortales sin perecer sino la posibilidad de probar, cual pirata cojo, todas las vidas posibles.

Además, la larga experiencia le hace más fuerte y sabio, lo que conlleva muchas veces éxito en nuevas eras o etapas. Cómo no ser pacifista sin haber estado en todas las guerras, como no encarcelar a un ladrón después de haber robado, como no perseguir el amor después de haber amado, como no respetar el arte cuando te ha hecho sentirte bien…

Gracias a todo esto, es como un gran sabio encerrado en un cuerpo que acompaña para la acción y la contribución social. Un libro viejo con los puños preparados.
Está claro que la contrapartida es experimentar también los mayores sufrimientos que el mundo nos prepara, ya que ver a todas tus mujeres e hijos morir antes que tú no debe de ser fácil. El intenta canalizar el dolor en conocimiento, y lo hace con un éxito apreciable.

No es un tipo perfecto, un superhéroe al uso. Muchas veces hizo cosas poco éticas pero todos los errores son la final, de algún modo u otro, compensados tiempo después gracias a la experiencia acumulada. Por eso, el personaje de Amsterdam me encanta y me produjo tristeza la cancelación de sus aventuras sin un final.

Irónico, cierto, que lo único que no puede tener mi querido personaje es eso, un final. La inmortalidad tiene estas cosas.


Más info sobre la serie: http://blogs.elpais.com/espoiler/new_amsterdam/index.html

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