domingo, octubre 26, 2008

La Pintora desnuda II



La pintora era tan extremadamente bella como silenciosa. Uno no sabía cuando salía o entraba en casa y cuando estaba en la misma habitación que yo aportaba una fresca soledad compartida que me obligaba a amarla.


(A veces oía antes sus pinturas que sus pequeños pies descalzos acercándose a mí)


martes, octubre 21, 2008

Cajita de Música



Bajo la tormenta, la chica de los ojos tristes es una prostituta mojada. Cala más la vida que el agua.

El poeta guarda con celo su vinilo de poemas de Lorca antes de salir. Prescinde del paraguas y sale a su encuentro lluvioso recorriendo media ciudad bajo lágrimas de toldos.

La puta sonríe cuando ve al poeta empapado por la avenida y apura la última calada. Ella hubiese preferido mantener su oficio pero siglos atrás, cuando en el salvaje oeste las damas más delicadas eran la pieza más codiciada y los clientes poetas que perdían románticamente su comida a los dados.

Después de la conversación de cortesía, vestida de cicatrices, olvida sus sueños en las manos del poeta y ya no hay música sino versos. Ante su tacto, surgen los mejores poemas. Escusas para quedarse bajo la tormenta.

sábado, octubre 18, 2008

Lady Drama



El joven trajeado de la barra intenta ligar con la camarera. Ella no aparenta los cuarenta pero los pasa de largo, por lo que ya está de vuelta de niñatos. Apura el whisky pero no puede evitarlo, lo lleva en vena:


- ¿Qué te pasa?


El intenta aparentar que nada ocurre para llevársela a la cama, pero ella lleva suficientes años detrás de la barra como para sucumbir ante el primer farol.


- ¿Cosas de mujeres? – Pregunta elocuente cargando el vaso del cliente.


Mientras él cuenta con detalle su historia de desamor, ella retrocede para cambiar discos de la gramola, información de Barman.


La historia de Lady Drama sí que era interesante: Groupie bonita a los veinte, experta en desamor a los treinta y luego psicóloga en bares de dudosa reputación.


No hubo consuelo para lady Drama, cuando miró por el retrovisor no había nada.

martes, octubre 14, 2008

Amaneceres Rojos


En el acantilado había un amanecer rojo. Era un sitio secreto, totalmente apartado del mundo. No os hablo de ciencia ficción, nada de eso, era simplemente un lugar donde sólo nosotros sabíamos acceder.

Tenía todo lo necesario para la supervivencia y estaba desprovisto de cortinas de ducha, esos malditos trozos de tela que restan emoción. Los objetos tenían colores diferentes debido a los rayos rojos que llegaban desde arriba, así que cada pequeño detalle parecía diferente. Había poco espacio pero suficiente y no había que pagar alquiler alguno. Hay ciertas cosas, las mejores, que no son propiedad privada de nadie sino nuestras.

El sexo era diferente entre todas las rocas, simplemente diferente. Había menos oxígeno y era más intenso, porque uno sabía que era absolutamente efímero, que un día cualquiera el cielo volvería a su color natural y se acabarían los amaneceres rojos. Maldita conciencia.

Mientras tanto, aquí seguimos, en este hogar marciano tan protegidos del resto del mundo.

domingo, octubre 12, 2008

Verónica mirando al sol II



De repente me despierto. Estoy en mi vieja cama de siempre, pero hay algo diferente en la habitación: en mi maltrecho sofá está ella, con las piernas cruzadas, divertida. Debajo de su bello y melancólico ojo derecho había una marca.

Miro el reloj, son las 4 de la madrugada.

Entonces ella se levanta y se acerca a la ventana. Sube la persiana y el sol entra radiante. Vuelvo a mirar el reloj. Siguen siendo las cuatro de la mañana.

Desafiante, se queda de pie tomando el sol que hierve por la ventana.

Leer Verónica mirando al Sol I

miércoles, octubre 08, 2008

La Pintora Desnuda



Tenía el pelo tan liso que parecía rizado. Pintaba desnuda cuadros abstractos en un diminuto apartamento cerca del mar. Bajaba sin mí a la playa cada mañana y volvía con olor a sal.
Sin decirme nada, hacíamos el amor recibiendo un poco del viento gracias a una enorme persiana bajada.
Tenía cosas que olvidar pero llevaba siempre la sonrisa cargada y la delicadeza de estar siempre optimista y tranquila, como una obra de teatro dulce.

miércoles, octubre 01, 2008

Tedio a las nueve y media


Sillas que abrazan las mesas
de los bares donde no puedo verte.
Besarte el corazón,
entre el gentío,
tedio a las nueve y media.

El mundo está despierto
mientras que yo sueño con otra respuesta
ajeno al fluir de las aves
que vuelan en low cost.
Besarte el corazón,
a través de las vidrieras que dan a la Gran Vía.

Cuanta vida se nos va con los contratos
que impiden a mi boca decir esas pocas palabras
que tienen cierto sentido,
tedio a las nueve y media

Qué fría tu voz en el contestador Sony,
qué lástima de festival de sinrazones
tocando a la puerta disfrazados
de comerciales del círculo de lectores.
Sin vida ni tedio,
besarte el corazón queda.