domingo, diciembre 28, 2008

Pupitres de escuela


Recuerdo los viejos pupitres de mi colegio con cierto cariño. Eran verde claro pero perfectos, aunque ahora me parecen excesivamente bajos, como fabricados para extraterrestres. No obstante, me recuerdan mis mejores tiempos:

Allí fue donde me enamoré, además de otras, de ella. Tracé su primera letra con lo más punzante que tenía en mi viejo estuche de tela y dejé aquello grabado a fuego en la mesa de escuela donde conversábamos para soportar el tedio de las clases. Fuera del aula no existía para ella, lo cual nunca me importó.

Nos reencontramos años más tarde, ya suficientemente adultos, en aquel mismo colegio que nos unió en conversaciones cálidas. Ella no recordaba nada, pero seguía teniendo aquel rostro afrancesado, la mirada dulce y la sonrisa norteña.

Fue por eso, y no por nostalgia, por lo que hicimos el amor salvajemente en uno de aquellos viejos pupitres verdes del colegio. No cruzamos conversación.

Cuando llegó su orgasmo perdí el rastro de aquel avión que me había mantenido vivo, pero recogí el afrancesado aroma de la victoria.

miércoles, diciembre 17, 2008

Correciones en poesías

He hecho correciones en dos de mis poemas favoritos, que creo que son bastante apreciables y creo que mejorán las poesías:

Los niños ya no se atan los cordones

Moneda en el tejado

Espero que os gusten.

Número Siete


Había entregados pescados de agua que no son nuestras, olores de familias italianas en pasta en su punto, carnes de amores e historias de traición, ensaladas de invierno para sofocar el hielo abrasador del verano, arroces con salsa difíciles de pronunciar y postres como ropa de interior cara abrazando el suelo melancólico que soporta mi cama.

De beber, vinos con historias de alquiler que como el amor son más caros cada año de vida, refrescos clásicos y agua mineral que sabe historias de montañas que se parecen a la vida.

Después de leerle la carta, ella tenía la mirada perdida, la sonrisa quita, sin rumbo, varada y la mente en el número siete.

martes, diciembre 16, 2008

Mi buzón salvó tu vida




- ¡Que te jodan, Tony! Le dijo la prostituta al mafioso más gordo. Aquel maldito hijo de puta pesaba tanto que había vendido el corazón para hacerle hueco al estómago.

- Yo me joderé, pero tú eres puta muerta. No van a reconocer tus piernas entre tanta basura.

El otro se descojonó. Peloteo e hipocresía.

Entonces la obligaron con un gesto a ponerse de rodillas.

- Esta posición te suena, ¿verdad?

Mientras exageraban sus risas para cumplir el cliché, la puta cogió del suelo del vertedero mi buzón y le abrió la cabeza al gordo con un golpe certero. El flaco tardó en sacar el arma y además falló el disparo, así que la puta no perdonó.

Le pegó dos golpes secos con el buzón rojo y dijo:

- El cartero siempre llama dos veces, hijo de puta.

jueves, diciembre 11, 2008

Pequeña perversión


El adolescente miraba en el espejo sus granos rebeldes. Cuando sonreía veía unos dientes tímidos post ortodoncia que casi no reconocía, como si no fuesen suyos. Era un tipo feliz lleno de apuntes de filosofía y sueños inalcanzables, que prefería la cálida ciencia ficción a la realidad. No obstante, no dejaba de ser un chico normal.

El único problema era una pequeña obsesión, perversión para nosotros, que tenía. Dicho pensamiento venía con falda larga cada noche, traía una sonrisa no forzada y algo de humedad a sus sabanas de cuadro. Aquello hubiese quedado como un secreto altamente confesable, ya que las leyes morales de los sueños son mucho menos estrictas, si no hubiese ocurrido de verdad:

Deslizó la mano todo lo rápido que pudo para tocar sigilosamente aquel pecho tan grande, perseguido científicamente con la mirada todo el curso escolar. Después se preparó para el golpe. No hubo, ¡ella sonrió!

De haberlo sabido, pensó, no lo hubiese soñado tantas veces.

miércoles, diciembre 10, 2008

Trabajan en escenas de acción


[Sonido de contestador]

- Hola… ¿qué tal todo? Espero que bien… bueno… llámame

En un tejado cualquiera, el receptor de dicho mensaje corre saltando como puede entre diversas azoteas. Persiguiéndole va un matón corriente con cara peliculera. Cuando está a punto de atraparlo, la presa resbala y el matón se convierte en una desconocida groupie escotada.

Es en esa azotea donde perseguido y chica hacen el amor salvajemente y en donde acaban mirando el techo, que esta vez es el cielo desnudo de una ciudad cualquiera. Cuando él se reincorpora, ella le pregunta:

- ¿Volveremos a vernos?

Él no contesta y entonces ella se convierte otra vez en el matón peliculero, volviendo a perseguirle por el tejado.

[Sonido de contestador]

-Tal vez estaría mejor si no me persiguieras tantas veces.

sábado, diciembre 06, 2008

Trios que vuelven


Cuando se fue, nos dejó fríos y le quitó importancia a las sábanas. Para olvidar su marcha, intentamos hacer el amor pero no funcionó.

Ella era la rubia, factor clave para lograr un trío además de la morena y yo mismo. La que se quedó conmigo, esa chica de pelo oscuro, fumaba hierba para tratar de olvidar:

Sus pequeños pechos en el columpio, aquella noche de fiesta, su complicidad yendo a robar a las tiendas. “Que se jodan.” Se le ponía cara de enfado hasta que reventaba de risa.

Ella, la fugitiva, era el azúcar de mi ahora única amante. Yo la quería más a ella, ella más a la rubia y la rubia sólo se quería a sí misma. Como veis, todo era perfecto.

Una vez intoxicada, mi chica cogió un cuaderno para escribir un poema lleno de sexo e ira, amor y reproches. En los espacios en blanco hizo un dibujo.

Aquella misma noche la dejaría embarazada. Creo que lo notó, porque en el momento de mi orgasmo, su sonrisa verde dijo:

- Volvemos a ser tres.

miércoles, diciembre 03, 2008

Moneda en el tejado


No me hagas mentir,
tu sonrisa es una moneda en el tejado,
un sauce que se ilumina
esperando un amanecer extraño.

¿Y el amor?
La cola del paro,
una almohada,
la ciudad que echo de menos
a las faldas de la Alhambra.

¿Sabes? En el próximo eclipse
Voy a hacerte reír
con mi máster de canciones tristes
y un mueble de versos para ti.

Michael Scott



That´s what she said! Michael Scott (interpretado por Steve Carrell) es, en mi opinión, uno de los personajes más fascinantes que ha dado el desprestigiado medio que es la televisión. Entre sus muchas cualidades (negativas casi todas) resalta una que me parece merecedora de la etiqueta “indicador de héroe para depresión”: su sentido del humor.

Michael prioriza la risa, el protagonismo narcisista y la gamberrada ante limites sociales, corporativismo, reglas, protecciones y eufemismos varios. Porque estamos aquí para eso y él lo sabe. Porque ser el jefe de una compañía de papel no es excitante y mucho menos razón para levantarse cada mañana. Porque quizás se pueda rimar una palabrota llena de rubor con la levedad del ser, el resto de planes no tienen mucho sentido.

Muchos me diréis que es un ego andante, un tío inestable que no soporta no ser el centro de atención, cuya inteligencia es puesta en duda en cada una de sus frases y tendréis razón.

No quiero hacer una apología profunda del humor y de la risa, pero parece que todos los filósofos, psicólogos y demás oficios que se han planteado alguna vez porque somos o no somos felices llegan a la conclusión de que todo depende de cómo nos tomemos las cosas, de cómo procesamos la información.

Este es un claro ejemplo, hipérbole tal vez: un tío que se autoregala una taza que reza “soy el mejor jefe”, que se inventa fiestas en el trabajo y que entrega a sus empleados sus propios oscars es un tipo que sabe divertirse en una sociedad donde el poder está concentrado en las personas más sosas y aburridas del mundo. Y así no nos va bien. Añadamos un Michael Scott a nuestras vidas, todo irá un poco peor pero nos dará la risa.

domingo, noviembre 30, 2008

Nos invaden los rusos


Lo tenía todo: la chica de la sonrisa cantaba canciones para mí en un viejo piano italiano que sabe mil historias. De repente, estoy solo en un caro bar céntrico, esperando a otra mujer también con sonrisa, pero una diferente. La había conocido bajo el embrujo de la noche, así que era la primera cita a ras de suelo.


No quería olvidarla tan rápido, pero sí buscaba alguien que bajase del tejado para lamerme las heridas, para ayudarme a colocar mis trastos en mi nueva vida, para intentar sanar y sobrevivir. Cuando llegó yo seguía pensando en la chica que cantaba detrás de la puerta acariciando el piano siciliano. Tengo esa voz tan rockera y dulce clavada hondo, pero cuando llegó la nueva sonrisa intenté no volver a cagarla, reconocí mis errores en vez de arrojarlo a los demás. Está vez dolía de verdad.


Intenté pasar un rato agradable pero no funcionó. Ella era mejor.


Parece que la vas a romper.


Pero tienes que volver a empezar.

miércoles, noviembre 26, 2008

Los Peces del Puentín



Los peces del Puentín son tipos duros. Se cruzan con las hembras y tienen hijos de todos los colores. Van flipados, contaminados por el pan de ayer que ya no les tira la gente.

Los peces del Puentín son enormes. Si no fuesen fantasmas, sería fácil verlos ya que miden medio brazo y cambian de color ante niñas bonitas. Los machos son chulos pero las hembras, en cambio, ofrecen cordura y los ojos pintados de azul. Educan a las crías y hacen el trabajo duro, ¡que leonas!

Estos peces se pasan la semana de fiesta, medio borrachos, sólo están tristes si hay alguna boda. Son empáticos los tíos, a pesar de estar atrapados en este mundo por no haberse podido vengar de sus fríos asesinos, esos que impidieron el acceso al río.

Tienen esa bala en la recámara. Y yo.

domingo, noviembre 23, 2008

New Amsterdam


El detective Amsterdam tiene algo que admiro y que siempre me ha causado fascinación: la inmortalidad. No hablo de nada retórico ni lo empleo como lo hacen otros para describir a alguien que trasciende con sus hechos, simplemente él no muere, no hasta que encuentre a su alma gemela (cosa que no le ha pasado desde hace muchísimo tiempo).

Lo que me hace incluirlo en la sección de héroes para depresiones no es que pueda hacer cosas mortales sin perecer sino la posibilidad de probar, cual pirata cojo, todas las vidas posibles.

Además, la larga experiencia le hace más fuerte y sabio, lo que conlleva muchas veces éxito en nuevas eras o etapas. Cómo no ser pacifista sin haber estado en todas las guerras, como no encarcelar a un ladrón después de haber robado, como no perseguir el amor después de haber amado, como no respetar el arte cuando te ha hecho sentirte bien…

Gracias a todo esto, es como un gran sabio encerrado en un cuerpo que acompaña para la acción y la contribución social. Un libro viejo con los puños preparados.
Está claro que la contrapartida es experimentar también los mayores sufrimientos que el mundo nos prepara, ya que ver a todas tus mujeres e hijos morir antes que tú no debe de ser fácil. El intenta canalizar el dolor en conocimiento, y lo hace con un éxito apreciable.

No es un tipo perfecto, un superhéroe al uso. Muchas veces hizo cosas poco éticas pero todos los errores son la final, de algún modo u otro, compensados tiempo después gracias a la experiencia acumulada. Por eso, el personaje de Amsterdam me encanta y me produjo tristeza la cancelación de sus aventuras sin un final.

Irónico, cierto, que lo único que no puede tener mi querido personaje es eso, un final. La inmortalidad tiene estas cosas.


Más info sobre la serie: http://blogs.elpais.com/espoiler/new_amsterdam/index.html

jueves, noviembre 20, 2008

Amor incondicional


Cuando no te quiera, amor,
sabes lo que queda.
Cuando no te quiera,
bastará la maleta ligera del adiós.

Los caballos siempre vuelven.
Traen jirones de cicatrices baratas
y el corazón intacto,
más el amor no.

Ya sabes,
si te quedas sola
entre el fuego cruzado
tienes pintura de guerra
y un tren hacía otra estación.

Así que escapa contigo,
escapa contigo,
escapa contigo.

Cuando no te quiera, amor,
sabes lo que queda.
Cuando no te quiera,
bastará la maleta ligera del adiós.

Contra la violencia de género

miércoles, noviembre 19, 2008

La casa está vacía



Cuando cerró la puerta por última vez el reloj de arena quedó atascado. Al observar las paredes me di cuenta de que los cuadros se habían hecho más pequeños y los muebles eran más austeros de lo que me parecieron el primer día. El contestador tenía la sonrisa apagada, recuerdo de amigos que no llamé para llenar aquel sitio de sexo efímero.

Entonces, mis manos rojas y mi ira empezaron a destrozar el inmueble. Sin piedad alguna.

Sólo paré al ver sus botas. Seguían allí, rectas, desafiantes. Me imaginé entonces que subía las escaleras y volvían descalza para ponérselas en medio de una de sus sonrisas. Pensar en volver a verla me aliviaba, me gustaba recordarla acariciándose sus medias de rejillas para salir a bailar. Entonces me senté a esperar.

Nunca volvieron a verse aquellas medias y aquellas botas.

sábado, noviembre 15, 2008

Voyeur



Había entregado su rostro enfadado, taciturno, por una sonrisa adulta ¡Qué cambio! Y todo había crecido proporcional al buen sabor del vino caro. Fue tras el milagro cuando el vecino, un voyeur más en la ciudad insulsa, logró su premio:

Aquella tarde que os cuento, la chica tenía la prisa manifiesta por culpa del poco tiempo entre puesta a punto y quedada. No deparó de la cortina, abierta de par en par porque su madre estuvo limpiando las ventanas, y menos de aquel mirón tan decadente, puntual enfrente de su edificio.

Estaba preciosa desnuda y para suerte de quien la vio, estuvo probando varios modelitos caros que no precisaban sujetador, dejando la armonía al aire. Bendita gravedad. De repente, se percató del mirón y se tiró al suelo en un acto reflejo…

martes, noviembre 04, 2008

Hank Moody





Justo en el momento del orgasmo, recibe dos puñetazos en la cara. La chica huye y él se queda traumatizado pero victorioso. Más tarde sabrá que la chica tiene 16 años y es la hija de su jefe, ese gilipollas futuro marido de la mujer que ama. That´s life.

No es esa una de las muchas razones que me lleva a presentaros a Hank Moody (una interpretación áurea de David Duchovny) en esta sección, sino otras más mundanas como que su oficio es el de escritor, y no me refiero a cualquier escritor adinerado sino a uno que intenta mantenerse firme escribiendo piezas de calidad y acaba viviendo de un blog y de los derechos de una película basada en su última novela, que por supuesto destrozaron con poca compasión. Y a pesar de su resistencia romántica, estúpida quizás pero resistencia, a internet, ordenadores, adaptaciones cinematográficas, registro de novelas y tríos con amigos editores, ¡acaba vivo, listo para la próxima pelea!

Sin embargo, el motor de Hank es otro. Su mayor obsesión es recuperar a su mujer y su hija, reconociendo abiertamente que cambiaría su vida de atractivo Bukowski hollywoodiense por otra oportunidad para volver al sendero mundano de la mujer amada y la hija adorable.

Y todo esto que hace, que no deja de ser mucho, lo hace sin dejar de ser él ni en un solo momento, divirtiéndose en el cambio y encajando los golpes sin perder empaque, como un boxeador campeón.

Un personaje que hacía falta para demostrar que siempre se puede ser irreverente, basta esta vez con poner en entre dicho la corriente vanguardista con una vanguardia más humana y terriblemente genial, de esos que bailan con los pies en el suelo.

domingo, noviembre 02, 2008

Me casé en las Vegas


Puse todas las fichas en la mesa. Doble o nada, vida o muerte. Ella estaba radiante con el vestido blanco, dulcemente nerviosa esperando a que despegase el avión. ¿Yo? Intoxicado. Me preguntaron en inglés algo relacionado con Elvis. Contesté que sí, claro. Sure.

El tipo disfrazado de cura también iba borracho así que no entendimos una mierda de lo que nos preguntó. Dijimos que sí, nos besamos.
Cometí un error, me casé en Las Vegas. Sólo quería impresionarte.

domingo, octubre 26, 2008

La Pintora desnuda II



La pintora era tan extremadamente bella como silenciosa. Uno no sabía cuando salía o entraba en casa y cuando estaba en la misma habitación que yo aportaba una fresca soledad compartida que me obligaba a amarla.


(A veces oía antes sus pinturas que sus pequeños pies descalzos acercándose a mí)


martes, octubre 21, 2008

Cajita de Música



Bajo la tormenta, la chica de los ojos tristes es una prostituta mojada. Cala más la vida que el agua.

El poeta guarda con celo su vinilo de poemas de Lorca antes de salir. Prescinde del paraguas y sale a su encuentro lluvioso recorriendo media ciudad bajo lágrimas de toldos.

La puta sonríe cuando ve al poeta empapado por la avenida y apura la última calada. Ella hubiese preferido mantener su oficio pero siglos atrás, cuando en el salvaje oeste las damas más delicadas eran la pieza más codiciada y los clientes poetas que perdían románticamente su comida a los dados.

Después de la conversación de cortesía, vestida de cicatrices, olvida sus sueños en las manos del poeta y ya no hay música sino versos. Ante su tacto, surgen los mejores poemas. Escusas para quedarse bajo la tormenta.

sábado, octubre 18, 2008

Lady Drama



El joven trajeado de la barra intenta ligar con la camarera. Ella no aparenta los cuarenta pero los pasa de largo, por lo que ya está de vuelta de niñatos. Apura el whisky pero no puede evitarlo, lo lleva en vena:


- ¿Qué te pasa?


El intenta aparentar que nada ocurre para llevársela a la cama, pero ella lleva suficientes años detrás de la barra como para sucumbir ante el primer farol.


- ¿Cosas de mujeres? – Pregunta elocuente cargando el vaso del cliente.


Mientras él cuenta con detalle su historia de desamor, ella retrocede para cambiar discos de la gramola, información de Barman.


La historia de Lady Drama sí que era interesante: Groupie bonita a los veinte, experta en desamor a los treinta y luego psicóloga en bares de dudosa reputación.


No hubo consuelo para lady Drama, cuando miró por el retrovisor no había nada.

martes, octubre 14, 2008

Amaneceres Rojos


En el acantilado había un amanecer rojo. Era un sitio secreto, totalmente apartado del mundo. No os hablo de ciencia ficción, nada de eso, era simplemente un lugar donde sólo nosotros sabíamos acceder.

Tenía todo lo necesario para la supervivencia y estaba desprovisto de cortinas de ducha, esos malditos trozos de tela que restan emoción. Los objetos tenían colores diferentes debido a los rayos rojos que llegaban desde arriba, así que cada pequeño detalle parecía diferente. Había poco espacio pero suficiente y no había que pagar alquiler alguno. Hay ciertas cosas, las mejores, que no son propiedad privada de nadie sino nuestras.

El sexo era diferente entre todas las rocas, simplemente diferente. Había menos oxígeno y era más intenso, porque uno sabía que era absolutamente efímero, que un día cualquiera el cielo volvería a su color natural y se acabarían los amaneceres rojos. Maldita conciencia.

Mientras tanto, aquí seguimos, en este hogar marciano tan protegidos del resto del mundo.

domingo, octubre 12, 2008

Verónica mirando al sol II



De repente me despierto. Estoy en mi vieja cama de siempre, pero hay algo diferente en la habitación: en mi maltrecho sofá está ella, con las piernas cruzadas, divertida. Debajo de su bello y melancólico ojo derecho había una marca.

Miro el reloj, son las 4 de la madrugada.

Entonces ella se levanta y se acerca a la ventana. Sube la persiana y el sol entra radiante. Vuelvo a mirar el reloj. Siguen siendo las cuatro de la mañana.

Desafiante, se queda de pie tomando el sol que hierve por la ventana.

Leer Verónica mirando al Sol I

miércoles, octubre 08, 2008

La Pintora Desnuda



Tenía el pelo tan liso que parecía rizado. Pintaba desnuda cuadros abstractos en un diminuto apartamento cerca del mar. Bajaba sin mí a la playa cada mañana y volvía con olor a sal.
Sin decirme nada, hacíamos el amor recibiendo un poco del viento gracias a una enorme persiana bajada.
Tenía cosas que olvidar pero llevaba siempre la sonrisa cargada y la delicadeza de estar siempre optimista y tranquila, como una obra de teatro dulce.

miércoles, octubre 01, 2008

Tedio a las nueve y media


Sillas que abrazan las mesas
de los bares donde no puedo verte.
Besarte el corazón,
entre el gentío,
tedio a las nueve y media.

El mundo está despierto
mientras que yo sueño con otra respuesta
ajeno al fluir de las aves
que vuelan en low cost.
Besarte el corazón,
a través de las vidrieras que dan a la Gran Vía.

Cuanta vida se nos va con los contratos
que impiden a mi boca decir esas pocas palabras
que tienen cierto sentido,
tedio a las nueve y media

Qué fría tu voz en el contestador Sony,
qué lástima de festival de sinrazones
tocando a la puerta disfrazados
de comerciales del círculo de lectores.
Sin vida ni tedio,
besarte el corazón queda.

lunes, septiembre 29, 2008

Historias de Rios (I)


Mi manera favorita de huir es ir en dirección a los ríos. Aquella tarde caminaba rumbo a uno de mis tres ríos favoritos, este me encanta porque sus aguas están llenas de versos y actualidad, intensamente vivo.

Fue antes de llegar a mi añorado Genil cuando la encontré. Iba sensiblemente drogada y balbuceaba un spanish básico tirada en frente de un colegio católico granaíno, cerca ya de mi destino.

Le pregunté, por pena, si estaba bien. Entonces abrió los ojos todo lo que pudo y sonrío. Estoy de siesta, contestó, sólo faltó un acento andaluz para hacer la escena perfecta. Tras mi carcajada le recomendé que se echase a dormir arropada por el río, calor perfecto contra el frío veraniego. Estuvo riéndose un buen rato, pensaba que era una especie de coqueteo, pero yo sólo quería acabar rápido aquella conversación para no perder el autobús al trabajo.

Entonces me contó que había estado una vez pero que le daba miedo porque nunca había gente. Demasiado íntimo para una chica como yo, dijo. Le respondí que se equivocaba, realmente estaba lleno de guiris como ella tomando el sol y de viejos verdes viendo fotografías eróticas, pero no la convencí.

Después de esa conversación, la acompañé y para mi sorpresa no había nadie en los aledaños del río. Estábamos nosotros dos, simplemente, cerca de las aguas del Genil llenas de versos y actualidad. Allí nos drogamos juntos y estuvimos cerca del sexo cincuenta minutos intensos que repetimos muchas veces aquel año mágico.

martes, septiembre 23, 2008

Salir corriendo



El pub estaba a reventar, lleno de gente histriónica bailando piezas de Rock&Roll americano ochentero. La gente me empuja para pasar al baño, la mayoría van a mear, arreglarse el peinado o salpicar sus narices con tiza. Nada de sexo. A penas se puede respirar, y el oxígeno se evapora del todo al pagar las copas.

Entonces, huyo. Primero tranquilamente, con confianza, luego más rápido, para intentar llegar pronto a donde quiero ir. Recorro las calles alcoholizadas, llego a la Explanada, como voy tan deprisa, empiezo a perder el control racional sobre lo que pasa a mi alrededor.

Entonces, mi asfixiante pantalón baquero se convierte en un bañador ajustado, mis zapatos impecables en pies descalzos listos para la acción y al fin llego al mar. Las olas hacen el resto llevándome en tabla de surf a tierras lejanas donde las cosas tienen cierto sentido.

lunes, septiembre 15, 2008

Batá moviendo el rabo



Había vuelto. Batá estaba tumbado moviendo el rabo con esa sonrisa vieja tan suya. Me acerqué a acariciarlo y me lo agradeció, no sabría explicar cómo. El perro tenía un calor tremendo y luchaba por ser uno más allí, en el desierto, pero cada vez ahorraba más esfuerzos.
Había echado de menos a ese peludo blanco, sobre todo en mis noches de insomnio en el otro planeta. Él, aquí en el desierto, al revés que los demás, vive de noche, con el frío, y duerme por el día, cuando le dejan los humanos. Ambos echamos de menos el mar, pero en este planeta no existe. Él ni siquiera ha estado en agua salada pero cuando le miro echando de menos el Mediterráneo me entiende.
Es entonces cuando se levanta y me chupa la cara con su vieja lengua desértica.

sábado, septiembre 13, 2008

Y ella que no llama


Hay un leve rubor de secadora
y un mar bravo de septiembre
junto con gafas de Rock
e historias de amor de los setenta
en una tele nueva.

Cuando la soledad son olas
Y tus muslos madera para que no tiemblen
los rayos del sol,
mueren las resacas
mas no las depresiones otoñales
que duran menos de un día.

Sigo con dos ases en la mano,
el corazón en calma
Y ella que no llama.

sábado, septiembre 06, 2008

Relato Corto: Enfermeras sin sujetador



De repente, abre los ojos. Ella se queda pálida, eso no estaba en los planes y está sola en la habitación… mira fijamente al monitor, que refleja que no hay constantes vitales. Ella lo revisa, por si no estuviese conectado, pero lo está. Sabe que es imposible que falle, pero lo comprueba del modo humano: mano en el corazón del paciente. No hay constantes vitales. A la tercera comprobación, él sonríe.


- Mi pulso se fue, está durmiendo contigo.


La enfermera, vestida con el rigor del blanco, sonríe. La frase golpea duramente a la rutina, la hace soportable unos segundos. Pero el efecto anestesiante de las palabras mágicas cesa, y ella se da la vuelta para pedir ayuda a un médico, son los que saben qué hacer en estas situaciones.
Pero no puede, hay un agobiante detalle que se lo impide: no hay puerta, ¡no hay manera de salir de aquella habitación de hospital!


- ¿Qué te pasa, quieres irte?


Al girarse, el está levantado, sin cables y vestido de calle. Entonces la besa y ella se deja llevar, cree que está en un sueño, pero lo onírico termina cuando él, ágil, le desabrocha el sujetador. Ella está demasiado excitada como para molestarse, y se rinde. Entonces llega el sexo, después continúa la vida.

viernes, agosto 29, 2008

Me tiré por vos




Hay una imagen que siempre me pareció bella, la de Charly García tirándose de un noveno piso a la piscina por nosotros. Me lo contó Ismael Serrano en su tremendo tema Buenos Aires, donde dice “Y Charly salta por mi desde un rascacielos”. Esa conexión me llevó a buscarlo en internet sin éxito y me quede con una escena rodada en mi cabeza de un rockero pasado de vueltas tirándose a una piscina desde el cielo básicamente porque le salía de los cojones.


Ayer conseguí ver el video de Charly García saltando de un noveno piso de un hotel de Mendoza. Después vi como hablaba con Maradona en un programa televisivo y le confesaba: cuando me tiré pensaba que aparecerías tú después de ver un resumen de mi vida. ¡Vaya genio! Al parecer había sido todo el final de una movida extraña de broncas y sirenas de policías. Cuando entra toda la prensa nacional a la piscina, les pide una coca cola.


También está por la red una canción que se llama como este post y donde dice “la solución está en el fondo”.


Yo prefiero quedarme con mi primera imagen, ahora tendré que fusionar la realidad con mi imaginación para acomodar esta historia tan buena. Hay ciertas cosas de la historia que me hubiera gustado no saber, como que tiró antes un trozo de madera para saber como venía el viento. Habrá que acostumbrarse a que la ciencia ayude a los héroes en sus locuras.


Lo que quiero es que Charly siga vivo. Reconozco mi egoísmo, quiero que siga vivo porque son estas genialidades las que merecen la pena. Por eso me uno con este post a la serenata de fans que hubo debajo de su hospital para darle ánimos.


Gracias por tirarte.




jueves, agosto 28, 2008

Mujer madura mirando al mar


Había regresado aquella cara de melancolía tan hermosa. Miraba el mar sin prestarle mucha atención, como enamorada pero sin estarlo. Estaba desnuda. De hecho estaba así desde que, terminada la cena de rigor, se había quitado la ropa.

Todo, claro está, para hacer el amor de una manera más natural y cómoda. Fue excitante ver su rubor maduro al quitarse la camiseta de tirantes y esa sonrisa de chica buena portándose mal al hacer lo propio con su ropa interior sin marca.

Después del sexo, miraba desnuda el mar sin prestarle mucha atención, como enamorada pero sin estarlo. Había regresado aquella cara de melancolía tan hermosa.

sábado, agosto 23, 2008

Verónica mirando al sol


Debajo de su bello y melancólico ojo derecho había una marca. Era como un lunar diminuto pero sin serlo. Qué haces aquí, como has llegado, eres lo más bonito del parque Guell, ¡qué cursi! Tenía las piernas finas y largas y la sonrisa cargada. Como un sueño onírico o una diosa, ocultaba su acento andaluz por el rigor del idioma, aunque realmente era belleza de pocas palabras.

Entonces se puso, en un banco, a tomar el sol, desafiante. No me hacía caso y eso siempre me ha excitado. Ella lo sabía, claro.

- Tenemos todo el tiempo del mundo.

Yo sabía que no. Es más fácil serle fiel a las chicas de verdad.

lunes, agosto 18, 2008

Sirenas de Policía




¿Oyes las sirenas, amor?
Yo sólo quiero tu foto de carnet
y zapatillas ligeras para salir huyendo

Entre la tormenta, lluvia de gritos.
Vienen a matarme.
Es hora de tu desnudez perfecta,
vino de última cena.

Me vas a dejar en el desierto
y te llevarás mi corazón
para tirarlo a las llamas.
En ese momento, estaréis riendo.

¿Oyes las sirenas, amor?
Yo sólo quiero tu foto de carnet
y zapatillas ligeras para salir huyendo

Alcossebre, Agosto 08

martes, agosto 05, 2008

¿Quién se ha llevado mi sangre?



Cuando uno va a donar sangre no se para a pensarlo. Hablas con el médico y le aseguras que ni tomas drogas, ni cambias de chica, ni has ido a países malarios. Este te pincha y te da una coca cola para que no te marees. Luego te vuelven a agujerear, te sacan la sangre y te vas para casa.


Pero la sangre, tu sangre, se queda. La guardan en una bolsa con tu nombre pero ya no es tuya. Si eres O- entonces tu pequeña alma roja puede ir con cualquiera, político corrupto, prostituta golpeada, corredor de bolsa, ciclista inferiorizado… ¡Quién sabe! Tampoco es que un tipo de sangre menos corriente cierre mucho el círculo.


Colaboras y salvas vida, como un superhéroe anónimo. Pero no te dan ningún tipo de papel para una posible reclamación, si esa persona con tu sangre te quita un puesto de trabajo, te roba tu chica o se hace millonario con una quiniela, estas indefenso. ¡Era mía!


Yo prefiero ser algo más optimista y pensar que con mi donación de sangre amplio mi ración de drama, humor y sexo. Como si una parte de mi estuviese incrustada en un guión de la HBO, lleno de acción, mujeres adictivas y motivos para levantarse cada mañana.


Si no es así, al menos la pérdida me relaja. Como escribir, pero siendo productivo. Creo que merece la pena pararse a pensar donde estará nuestra sangre (o cualquier otro tipo de transmisión de energía que podáis usar) para volar un poco y huir, volveréis con una sonrisa.

jueves, julio 17, 2008

El juego de tu vida


Sobrepasa los 55.Tiene el pelo resistente, barnizado por canas eternas. Se agacha para servirse un Whisky. Añade dos cubitos de hielo, tablas de surf chocando en las olas, y prescinde de la coca cola. Ya son las doce de la noche de un miércoles cualquiera. El programa empieza con unas promos horripilantes, la primera de las participantes del juego de moda de la televisión será su hija.

La dinámica del juego es sencilla: por cada pregunta que contestes diciendo la verdad, según un polígrafo, ganas un buen dinero, pero si fallas te vas sin nada. Delante de la querida hija, su novio, su madre y una amiga estupidísima, que van al programa para poner caras de espanto y pasar una vergüenza de la hostia.

El padre mira al suelo y escucha las palabras de la presentadora. Al principio todo son sonrisas y preguntas de niños, ¿has robado un desodorante en la tienda de la abuela?, ¿prefieres que te quiten el riñón izquierdo a ir a comer a casa de la suegra?, ¿has pensado alguna vez en hacerte político corrupto?, que acaban con el sí de rigor y una cifra con tres ceros conseguida.

La niña mimada quiere seguir jugando. El padre decide sentarse en el suelo y apurar el Whisky, debe de estar en vena lo antes posible. Entonces el programa decide pegarle una patada en la cara a cada uno de los invitados, primero preguntándole si ha sido infiel a su novio (que encaja la derrota con una sonrisa de cornudo imbécil), después si cree posible que su amiga consiga casarse (primer “no” de la noche”) y después humillando a la madre al contestar la pija hija que sí a la pregunta ¿Crees que tu madre no te atendió lo suficiente cuando eras pequeña?

El padre está sólo en su casa vetusta, decorada por fotos de felicidad fingida entre la mala madre, la niña puta y el padre gilipollas. También hay estupideces que la niña hizo en plástica cuando era pequeña y todo tiene cierto olor a vergüenza y a dignidad tirada a la basura en un programa de televisión.

La presentadora se ríe y se lo pasa bomba. La hija dice que ya que está ahí, que sigue jugando. La audiencia se relame, seguro que ahora llega lo mejor. Y todo es para el padre, que estoico aguanta viendo la televisión, presenciando su propia muerte:
¿Crees que tus padres ya no hacen el amor? y ¿piensas que tu madre esta con tu padre por pena? Dos sí y una sola pregunta para la gloria y los 100.000 euros.

¿Le pusiste los cuernos a tu novio con el novio de tu amiga? Un no bajito y el polígrafo estalla, humo de dignidad. Mentira y para casa.
La niña se fue del programa sin alma ni dinero. Justo como había ido, vaya, pero con un padre menos.

lunes, julio 14, 2008

Tardes de Champions


Después de haber conquistado a las mujeres que más he deseado, pensaba que nada podía pararme. Aun tengo en el cajón de la mesita la ropa interior de aquella chica que conocí hace 10 años, dejo de ser bruma de juventud. Sigo oliendo sus labios carnosos y escuchando el susurro de su miel, y eso sumado al haber tenido además otras muchas conquistas, hace unos días empecé a sentirme con cierto halo de invencibilidad, lo que me jugó una mala pasada:

Ella era bella, pero sin dramatismos ni versos. Estuvo hablando conmigo y se puso a tiro desde el primer momento, claramente sexy se hizo la tonta y tuve la sensación desde el primer momento de tener el sexo asegurado. Como estaba crecido, ataqué y dio sus frutos. Me veía con una nueva conquista, bebiendo el licor de la gloria. Entonces me dio su número de teléfono y me guiño el ojo, todo estaba hecho y el contrato estaba firmado por mi sonrisa.

Entonces se levantó de la mesa y me comentó que lo se sentía, pero había conocido a un chico aquella misma mañana y que no quería tener nada a dos bandas. Cuando se iba andando, con esos tacones y ese cuerpo admirable, empecé a ver con claridad todos y cada uno de los defectos de esa chica que no merecía la pena.

Hay que seguir soñando con tardes de Champions.


Mujer sentada en bar, pintura de Pedro Sanz González. Si os gusta podeis visitar su picture-blog

viernes, julio 04, 2008

Tedio de Verano



Las mudanzas traen a cambio el tedio. Las cajas sangrientas ofrecen historias pasadas y los buenos momentos van en maletas de rubias que ofrecen sus generosos, incluso en periodos de crisis, escotes en playas lejanas.

Habiéndome abandonado la chica de los ojos claros, no encuentro sino muerte de la sonrisa efímera en cada calle de esta mujer extraña que hace años fue mía.

Mas queda el aroma de mar de esa mujer, mucho menos hermosa que la que me ha abandonado este verano, que me trae esperanzas de sexo en rutina y cervezas caras llenas de sonrisas.

Era más atractivas otras pero esta tiene costado de almohada, y ahí es donde quiero dormir el invierno.

martes, junio 17, 2008

Los niños ya no se atan los cordones


Hay un rumor de que las cosas han cambiado
paseando en los afluentes de tu rostro.
Ahora la tendencia es a invierno en verso
y las chapas leve brisa de descuido.

Suena a grietas nuestro pasado,
es una casa de verano cubierta de nieve,
un caleidoscopio oxidado,
la nube de sueños donde quisiste verte.

Mas estos versos están lejos de formar un poema triste
pues quedan ciertos discos y ciertos paisajes
albergando una esperanza distante pero próxima
mientras tu ropa interior riegue mi cama.

jueves, junio 12, 2008

Fauna Granatensis

Este pequeño artículo parte del libro cuya portada tenéis arriba. El libro se llama Fauna Granatensis y es una teoría humorística sobre los granaínos. Está escrito por el escritor y amigo Jorge Cabrerizo.


En Granada hay dos ríos que son afluentes del conocido Guadalquivir. Uno de ellos, y esto es una objetiva opinión personal, es cuna del romanticismo granadino. Es el Darro y está acompañado de taxis en busca de atropellos y de la guardia tranquila de la Alhambra. País de contrastes.
El otro es el Genil y sus alrededores son un marco genial para paseos y frescas lecturas. No tiene nada que envidiar al Darro pero es diferente, quizás más actual y para nada melancólico.

En el paseo del Salón, que es el que acompaña al segundo río, habita una fauna granatensis que provoca cierta vergüenza en paraje semejante, tan propicio para evadirse un rato de las miserias mundanas.

Los descubrí una tarde noche que fui de compras y al acabar me acerqué a dar una vuelta por allí, pero pensé que era casualidad que hubiese ese día semejantes personajes. Meses más tarde, una rocambolesca situación laboral me obligaba a cruzar dicho paseo martes y jueves. Fue entonces cuando comprobé empíricamente que de azar nada, ellos y los de su especie se ven impulsados a ese lugar tan cercano al afluente:

El viejo estaba descaradamente en el banco frontal a la guiri, típico prototipo de extranjera que no se entera de nada, viéndola de arriba abajo con babas, lengua fuera y sin gafas de sol, inteligente arma para los depravados.

Para comprobar la tesis que apoya este estudio sociológico observé mientras andaba al abuelo en su fechoría. No quitó la vista de la zagala en aquellos tres minutos y pudo deleitarse en aquella carne fresca, ya áurea gracias al sol del Genil. El destino le había puesto a la extranjera una camiseta blanca, y evidentemente trasparente. Puedo decir que era, tras subjetivas comprobaciones científicas, hermosa pero no tan atrayente como para tantas horas de perversión.

Los personajes de esta fauna tienen difícil descripción: son vetustos y completamente diferentes los unos a los otros, los hay como en botiga. Van como lobos solitarios a hacer su trabajo, no hablan jamás con su compañero de oficina.

Yo todavía me pregunto por qué eligen un sitio semejante. Supongo que para nosotros es un misterio sin resolver pero para ellos está claro: es un sitio fresco, el paraje es inmejorable y el paisaje también. Y no se refieren precisamente a los caudalosos muslos del río Genil sino a otros accidentes geográficos más carnosos.

jueves, junio 05, 2008

Pequeñas dudas sobre una marca de tu cara


Un charco de hada.
Tal vez.
Estrellas que erosionan sueños.
Puede ser.
Yo diría retazos de magia,
No sé.

lunes, junio 02, 2008

Deberes de música



Recuerdo con cierta decepción las clases de música del colegio. A pesar de que tuve buenas profesoras, al menos con entusiasmo por el trabajo, creo que acabé con poco conocimiento sobre una de las pocas cosas que nos pueden hacer felices.
Al acabar la última clase, no sabía que era el jazz ni el blues ni diferenciaba claramente el rock del pop, algo supuestamente opuesto. Además, tenía terribles problemas para diferenciar los instrumentos.

¿Habilidades musicales? Pocas o ninguna. Intentaron enseñarme a tocar la flauta y no lo consiguieron. Era horrible como sonaba cuando tocaba bien y nunca llegue a conseguirlo. Por falta de medios era imposible tener otro tipo de instrumentos, buena escusa. Me hubiera gustado tener conocimientos sobre piano para al menos haber podido decidir si quería, ya en unas clases privadas, aprender a tocarlo.

Por otro lado, las clases de historia musical se basaban en la música clásica y recuerdo aquellas horas como una insufrible agonía. El problema, entiendo, es que empezamos la casa por la ventana y no nos enseñan nada sobre música tan valiosa como el reggae que puede ser más atractiva para niños formando su personalidad. A la clásica llegarían solos si supiesen apreciar la variedad de música de las que disponemos.

De esta carencia se aprovechan las multinacionales, siempre dispuestas a colarnos cualquier basura y a apostar músicos “minoritarios”.

Yo, tuve suerte, descubrí el jazz por casualidad en el Booga granaíno y he añadido a mi colección de discos algunas piezas. A mí la música me ayuda. Lástima el empeño de muchos en no impulsar una terapia tan barata como esas notas besando pentagramas.

martes, mayo 20, 2008

Jaque de Peones



Me queda hasta final de mes como profesor de ajedrez. Pensaba que podría enseñar algunas cosas a niños de entre cinco y doce años, pero de lo único que estoy seguro ahora es que he aprendido muy poco de ellos y demasiado de los adultos.

Con mucho por recorrer, justo ellos que tienen más futuro por delante, sólo se preocupan del presente. Relativizan los problemas, se centran en lo positivo, juegan mientras crecen. ¡Qué grandes!

En cambio, sus padres están preocupados con los putos (no digas palabrotas, profe) horarios, las prohibiciones y obligaciones. Eso han aprendido como bueno. Sólo los aquellos niños que vienen a punta de pistola me han dado quebraderos de cabeza, aclimatándose ya a una vida rígida y jodida donde Peter ha muerto, pero protestando como escultores sin cinceles, cargando a los demás de energía negativa, como si fuesen adultos (aunque estos están algo más acondicionados).

Y es una pena, ojalá nosotros, los niños adultos, podamos algún día vivir en el verde de jugar y crecer, sin que nadie nos moleste.

lunes, mayo 05, 2008

Películas sin polis


Atrapados en azul.

Tengo la teoría de que una ciudad carente de trabajo tiene que estar provista de alcohol. No me imagino una ciudad más triste que Chicago en los años veinte, entre crisis económicas y prohibiciones de néctares.

Está maldita sequía

Este fin de semana pasado ha estado Granada, ¡qué hermosa mujer!, de cruces. Es sencillamente decorar las plazas con una cruz hecha de flores y poner música, sobretodo flamenco, claro. Mi calle, la Gran Vía, amanece con carretas que rugen como demonios y las mujeres decoran las avenidas vestidas de gitanas. Era también beber en la calle con los amigos, quizás la parte más pagana del asunto, pero parte.

Ahora que falta eso la fiesta agoniza, y no sólo es opinión mía. Hay un malestar de consenso en todas franjas de edades. Es sobre todo por los 300 agentes que andan las calles buscando algún terrorista de la litrona, que tendrá que pagar 300 euros por beber fuera de un bar, una cifra tan repetida que parece hecho a propósito. Hambre para mañana

sólo la salvan los dragones.

Porque la poca magia tradicional que nos queda no va aguantar muchas más inquisiciones.

lunes, abril 28, 2008

Sociología en el cargador



Sociología en el cargador. Vicente Verdú


Escrito tras escucharle en la presentación de su nuevo libro “No ficción”, en la Feria del Libro de Granada.

Sociología en el cargador. Algunos novelistas clásicos sin chaleco antibalas se preparan para oír la tranquila presentación de un nuevo libro. Pero Vicente tenía otros planes para la soleada tarde granaína, por algo estábamos en la Casa de los tiros.

Con unas palabras meditadas, se cagó, con educación y respeto, en las novelas ancladas en el siglo XIX, en la cultura absurda del libro, en las 400 páginas de suspense, en las descripciones de siete hojas, en la ausencia de sentimientos. Abogó en dejar la atracción para otras artes, y convertir la escritura en sentimiento, en autobiografía, en enseñar a los niños a ver cine, y que puedan encontrar trocitos de alma en los libros. ¡Qué se jodan los sudokus!

Tuvo un poco para todos, era sincero, rozando la no ficción todo lo que podía. Nos echó un capote a los blogueros, a los que disfrutamos más con Los Soprano que con El nombre de la Rosa. Dijo algo muy hermoso, y comparó la televisión con el Rock and Roll, que parece algo maldito de la que nace, pero que es invento maravilloso, democratizador. Habló también sobre la televisión a la carta, que deja ya sin escusas a los que dicen que la televisión es una basura, culturetas rancios.

Es tiempo, pues, de renunciar a las máscaras y utilizar la escritura como vínculo con los sentimientos. Porque, aunque sigan vendiéndose libros sólo con enganche, poco a poco irán perdiendo terreno contra cine, videojuegos, internet y demás inventos preparados para la batalla de la atracción. Entender nuestro medio nos ayuda a ser fuertes, la globalización nos brinda información por todas partes, por lo tanto ya no necesitamos un libro para saber cómo viven en otros países. Marco Polo será un autónomo arruinado dentro de poco. Pero los sentimientos son únicos y nunca se podrán explotar, ahí tenemos una vía.

Sólo hace falta desnudarse un poco. No se trata de renunciar a nuestros romanticismos, simplemente se coherentes con nuestro siglo XXI.

sábado, abril 26, 2008

Chica de Erasmus



Te vas como un tranvía cruel.
Despintados tus ojos lluviosos,
qué cruel carencia de labios carnosos
Junto a sonrisas de fiesta de la primavera.

Se fugan en tu maleta viejos sueños,
derrotas actuales, enfermedades varias.
Bailes de amor en ríos secos
que saborean tu belleza.
¡Quién pudiese vivir de la estética!

Ya te vas,
qué extraño nuestro amor prohibido
¡y qué corto!

Ya no podré recorrer tus rincones,
sangre sin limpiar llena de poesía.

domingo, abril 20, 2008

Polvo en el aire


Está en un mugriento bar madrileño, con un impecable traje de novio de corte moderno. Desentona allí como un cartel de moderación en Las Vegas. Su cara de desesperación es tan grande que la camarera deja la cerveza con un seco “paga la casa”, aunque no le presta más atención.

Entonces, entre el humo y el ruido de las máquinas tragaperras del Bar los Ángeles, decide ir a buscarla. A la tercera en cuestión, claro, volver ahora con la chica del vestido de novia es imposible, y él no quiere hacerla infeliz para siempre.

Dicha chica, la culpable indirecta del no quiero, estaba también vestida para la ocasión, en pijama y escuchando Wilco para no llorar, en un heroico acto de resistencia. Entonces escucha levemente el timbre, música de piedras en la ventana. Él tiene que tocar repetidamente el timbre para que ella le abra, a regañadientes, mosqueada aunque todo ha salido como ella quería. El único reproche es que es tarde, y ha habido heridos de guerra, empatía de corazones rotos.

Cuando ella le ve, vestido para casarse, con ese olor a bar sin ventilar, se ríe casi histéricamente. Intenta besarla, pero ella da un paso atrás. Entonces él, a pesar de saber estar corriendo por el camino equivocado, dice:

- Tenemos un polvo en aire.

jueves, abril 10, 2008

Mujeres que no soportan el sollozo de los niños



Tienen el alma cargada de sueños diferentes,
la maleta preparada,
la cama deshecha,
vinilos de Elvis,
zapatos sin tacones,
la sonrisa en la cara
y la tristeza en los ojos.

domingo, abril 06, 2008

Trolebuses


Vagones que parten hacia la calma:
son trolebuses rojos con frenos gastados,
efímeros y románticos,
absolutamente de otra época.

Llevan rubias con vestidos sonrientes
y el rostro claro,
con la intención clara de huir
en cuando el sexo haya amanecido.

Te dejan cerca de un mar lluvioso
tan callado que el ruido
consigue devolverme a los balcones
de tiempos mejores.


miércoles, marzo 26, 2008

Disparos en estómagos románticos



Hay una nube tóxica arropando Londres.
Los policías, asustados, vacían sus balas
en estómagos románticos.

martes, marzo 25, 2008

Soñadores en la cola del paro


Hacen un bullicio productivo.
Tienen bufandas de sueños
y el nudo de la corbata apretadísimo.

Parecen perros de niebla
derrochando ingenio,
trepando papeleo,
en los mejores bares.

Sus chicas trabajan en esa heladería
que roza las tiendas de flores
y se encaraman en disfraces
en los balcones que desnudan la Alhambra.

Algún día valdrá la pena.


Algún día valdrá la pena.

sábado, marzo 08, 2008

Amaneceres rojos en Edinburgo


Caen aguaceros en los toldos paupérrimos de una ciudad obrera.
En las terrazas las mujeres jóvenes aúllan a ritmo de estrépito
y la libertad pide pago con tarjeta.

La gente debe hipotecar su historia para sobrevivir,
desdicha para soñadores en efectivo.