martes, noviembre 13, 2007

Hay Partida



El novio tiene el traje azul marino perfecto para la ocasión. Su corbata encaja en el traje, con estilo. Se mira su chaqueta y echa de menos aquella americana blanca de años mejores. Esta en el bar San Juan mientras la novia, perfectamente maquillada, le espera con su anillo de prometida ya hace media hora.

Acaba su whisky. Toma una decisión. Pide un taxi para La Latina. El taxista le comenta que anoche el Atleti sin Forlán dio muchísima pena, y el cliente asiente sin mucho interés. Deseando llegar cuanto antes.

Ella esta en su guardilla escuchando Wilco, apunto de ver llover por las cristaleras de techo. Entonces, él toca a la puerta: necesito un minuto contigo y un finde sin dormir. Las cosas se precipitan, los atascos de besos, las derrotas, el sexo y nada más, un trozo de nube que luego quedará fría, desnuda tras la huida del polvo en el aire.

Hay partida. Dos horas más tarde, se va de vacío.

He venido a beber y a escribir
he venido a coger lo que es mío
por eso estoy aquí.

El anillo que debo comprar
un vestido de novia oficial
y un traje azul marino.

Se ha caído el jockey
del caballito
tú quédate aquí
yo tiro.

Esta vez no te voy a mentir
necesito un minuto contigo
y un finde sin dormir.

El peligro que debo esquivar
el sudor de los cuerpos vencidos
y luego nada más.

Se ha caído el jockey
del caballito
tú quédate aquí
yo tiro.

Cuando no se rompe
se queda frío
tú quédate aquí
yo tiro.

Jugadoras de hockey
en la calle Cielito
y yo me voy de vacío.

Hay partida
mientras uno de los dos lo impida.
Hay partida.

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