lunes, noviembre 26, 2007

Betty


Tenía un cuerpo de ticket para subir a un Chrysler y gracias a eso era la chica más deseada del Bada Bing. A todos les encantaba la manera en la que se paseaba por el garito, ajustando sus pasos al rock & roll, y esa capacidad para apretarse más whiskys que los visitantes más fieles.

Yo era un corazón de control remoto que acababa de llegar a la ciudad, arrastrando polvareda. Mi soledad su fundió con la suya en un minuto mágico tras un coqueteo ficticio. Su profesión era la de ponerse a tiro fácil.

Tenía el pelo corto, un lunar en la sonrisa y los ojos tan grandes como Betty Boop, pero era todavía más sexy.

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