miércoles, noviembre 15, 2006

Nueva vida



El barco se desangraba entre la niebla, los gritos y la muerte. El capitán ordena a sus hombres retirada conocedor de la roja derrota. Todos saltan obedientes del barco y empiezan a nadar en una nueva lucha entre la vida y la muerte, esta vez en el mar. Él se queda en el borde del navío, colocándose su maltrecho sombrero y esperando que todos sus compañeros, malditos piratas, huyan primero. Es su homenaje a aquellos hombres que son hombres e historias, historias y risas que le han acompañado los últimos cuatro años.

Cómo olvidar los adorables errores y lapsus de Rodríguez, un hombre vencido por su alma, o las bromas pesadas de Narváez, odiado por casi toda la tripulación y estúpidamente enamorado de una prostituta de una olvidada ciudad. Son como restos de tesoros.

Quizás ellos hayan muerto en el combate, o desfallezcan antes de llegar a la orilla, ¡quién sabe si son buenos nadadores!, pero es con la esperanza de reencontrarse con ellos en la nueva vida, paradojas, con la que el capitán llega nadando a la soleada y acogedora playa.

1 comentario:

illeR dijo...

Ummmm, unno nunca puede fiarse de las soleadas y acogedoras playas, sino que se lo digan a los de "perdidos" :P Pequeña bromita. Mu chulo el relato ;)