sábado, julio 04, 2009

Viajes prohibidos


Preparado para facturar
Se me olvidaba el corazón
Quizás porque me esperaba
Tu belleza a punta de risa.

Son viajes prohibidos
Que te empujan desatada,
Sudores fríos,
A las cuerdas de una cama imaginaria.

Allí habrá que pelear,
Entre gritos de ventanas,
Para que no llegue el fatídico momento
Del desayuno despierto.

viernes, junio 19, 2009

Mayor para los sueños



Me hice mayor para los sueños
Pero aún me quedan
Tus futuros abrazos,
Juguetes de playmobil besando
Con desorden el suelo
Y botas que reflotan charcos.

Me siento cansado,
Pero cuando en los desiertos broten
Frutas tan frescas
Como los besos de antes
Tendré suficiente energía
Para sonreír.

Si estas en vena,
Encuentra alguna trinchera
Para resistir.

viernes, junio 05, 2009

Si viviese en tus caderas



Cuantas mareas cálidas
Si viviese en tus caderas,
En la inmensidad de arena
Y en los parques de tus ojos.

Cuantos sueños rotos,
Cuantos abrazos sinceros
Y tus manos de blanco
Llenas de sangre del desamor
[Y del amor a veces]

Serian tus besos familiares
Si viviese en tus caderas,
En tus piernas largas
Que acaban en el llano
O en el muro de tus hombros
[Según como se mire]

Cuantas iglesias protegiéndonos
Si viviese en tus caderas,
Acabaríamos diez años después
Con la misma fe
En la misma bañera,
Desnudos como el día que nos conocimos.

El Rastro de tus maletas



Huele a historia y risas
el rastro de tus maletas.

Deja además un suave camino
al fulgor de tus balcones
como esa lluvia
que avisa del calor
que cambia las estaciones.

martes, mayo 12, 2009

Lucha de Gigantes

Para Antonio Vega

Se burlan los humanos
de los dioses injustos
tarareando Lucha de Gigantes.

Desquebrajan su voz en el estribillo
como si Antonio buscase,
en tejados de cielos inciertos,
una heroína con el rostro de Marga.

Nosotros ¿no es cierto?
estamos cada vez más huérfanos de ídolos.
Mas con el recuerdo efímero de lo que fueron
aún podemos cantar en la trinchera
las letras que se escaparon del fuego:




viernes, mayo 01, 2009

Bajo los tonos azules del rojo



Estarás ahora en otras tierras fértiles
nada preparadas para terremotos,
a salvo de mi costumbre de escribir en autobuses,
haciendo cualquier cosa
que te borre un rato el rastro de los sueños perdidos:
Viendo películas clásicas
o memorizando palabras lejanas
que no vendrían a cuento si hablásemos de la vida.

Estará, ¡qué raro!,
tu teléfono descolgado
para que mi voz no interrumpa tus historias.

En las tardes lluvia
recuerdo tu pijama recién planchado
como nubes que se alejan de montañas.

Conseguirás ese olor a sal algún día.
Siempre tuviste alma de ola inalcanzable
y quizás fuese ese rojo bajo tonos azules
lo que más me gustaba de ti.

viernes, abril 24, 2009

Cuando todo se tuerce



Cuando todo se tuerce parece que el agua resbala y las primaveras parecen inviernos. Pasa que lo que pasa es un puñal contra los cielos que nos mantenían a salvo. Era en esas alturas beatificadas por nuestras propias religiones donde, combatiendo la muerte, éramos felices.

Cuando todo se tuerce, quedan los sueños, sí. Pero a veces no son suficientes, porque el dolor y el desamor doblan la esquina, puntuales, y las medidas contra la torcedura no son más que besos falsos llenos de torpeza.

Al final, todo acaba en ese rincón de mentira y de drogas, de desilusiones. Y así a uno se le desangra el brazo antes cargado de poemas cuando oye de traidores, muertos haciendo cola y mujeres sin alma en busca de censura.

Cuando todo se tuerce, quedan los sueños, sí, y el discurso de Juan Marsé recogiendo el premio Cervantes. Pero a veces no son suficientes razones para no gritar, de rabia, hasta que las casas que dan cobijo a los enemigos se desquebrajen de vergüenza.

Cuando todo se tuerce, quedan los sueños, sí, pero a veces no son suficientes. Mi miedo a que tu amor y esta máquina de escribir sangrienta que me calma no sean suficiente tiene la culpa.

lunes, marzo 30, 2009

Pintado al Oleo



Sólo sé que no quiero convertirme

en un retrato del rencor

pintado al oleo.


Por eso necesito que dejes

abierta a silbidos tu ventana,

que grites más cuando la lluvia

canta en nuestros toldos.


Sólo sé que no quiero convertirme

en un retrato del rencor

pintado al oleo.


Tal vez me equivoque de oficio,

ser escultor de tus piernas

hubiese dado beneficio.


Sólo sé que no quiero convertirme

en un retrato del rencor

pintado al oleo.


Por eso píntate de guerra

que la paz vendrá

y aterrizará cerca de tu boca.